BIENVENIDOS

BIENVENIDOS

suscribirse a mi canal

Datos personales

27.8.16

EL HOMBRE, SER ESPIRITUAL


 

EL HOMBRE, SER ESPIRITUAL
    En nuestra andadura histórica necesitamos apoyos para caminar y no naufragar en nuestros pasos. …No son suficientes “alforjas materiales” que dan seguridad y estabilidad pero que no satisfacen de manera plena al alma.
   El hombre tiene necesidad de plenitud en su vida. Nunca sabemos a ciencia cierta quiénes somos pero lo cierto es que el hombre es “un ser relacional”, que sólo encuentra su satisfacción vital en la cercanía del Misterio, que le hace percibirse como pequeño y acogido en su ego.
   Aunque en el horizonte se vislumbra el “ocaso de Dios”, en el fondo en el corazón del hombre afloran deseos de bondad, de belleza, de justicia y perfección; elementos que hablan por sí mismos de que el hombre busca a Dios, el Totalmente Otro, sin saberlo ni esperarlo, porque, como bien sabemos los creyentes, “nada está vacío de su presencia, todo es señal de Él” (San Ireneo)
    El ser humano se distingue cualitativamente del resto de los animales, y la propia constitución humana nos hace reconocer la existencia de la espiritualidad y de la religiosidad como algo esencial del ser humano de todos los tiempos. La sed interior de todo hombre no es sino evidencia de esa búsqueda del Santo, del Creador que sustenta todo lo existente y da alas a la esperanza.
    Perdido en lo tangible y cansado en sus pequeñas batallas para satisfacer su seguridad en riqueza, el hombre olvida su gran batalla, aquella que le hará encontrarse consigo mismo, porque en el fondo la identidad misma humana está más allá de su realidad finita.
   Ciertamente cada ser humano, en nuestra historia salpicada de miles de experiencias, descubrimos que “hay algo en el hombre que supera al hombre mismo: un reflejo con algo misterioso, algo de divino” (Pablo VI).
Gracias por tu visita. Si te ha gustado este artículo añade me gusta. Compártelo en las redes.

Conóceme un poco más